Es difícil ser crítico respecto a un equipo que, por méritos propios, puede considerarse como el mejor de la última década con tres Superbowls de cuatro finales. En consecuencia, el destino de su QB, íntimamente vinculado a tal trayectoria, no puede por menos que ser motivo de gran respeto. Tom Brady es un supercrack solo al nivel de Peyton Manning, Drew Brees y Brett Favre y ahí están sus premios, galardones, triunfos, Pro Bowls y MVP's. Con 32 años a sus espaldas llega a la época dorada para cualquier jugador en esta posición; es rico, famoso y está casado con la espectacular Gisele Bundchen (dato no menos importante para cualquier ser humano!). Pero, como decía el clásico, "el pasado es algo que ya no cuenta" y en este sentido, a pesar de que la figura de Tom Brady es indiscutible dentro de los New England Patriots, no debería extrañarnos si una gran parte de los aficionados hoy piensen que el futuro no se presenta del todo brillante para el QB de California.
