jueves, 29 de julio de 2010

Destinos cruzados: Cutler & Orton [QB's 2010]



En ocasiones los caprichos de la vida parecen tejidos bajo el puro divertimento del Creador -para quienes sean religiosos- o del Destino -si su preferencia es el agnosticismo-. Lo que estadísticamente jamás puede suceder se hace realidad en un abrir y cerrar de ojos. En el universo de la NFL, además, este tipo de sucesos son más comunes de lo que podamos pensar y generalmente suelen beneficiar y perjudicar por igual. Cutler y Orton son dos "chavales" de 27 años cuyos destinos se cruzaron en un punto del pasado para cambiar sus vidas de forma definitiva. Y, ¿quien ha ganado?, y ¿quien ha perdido?.

Jay Cutler fue un auténtico caso prodigio en la Universidad; tanto fue así que por la potencia de sus lanzamientos no fueron pocos los que le compararon con Brett Favre aunque, ya se sabe, demasiadas veces surgen las comparaciones fáciles. En cualquier caso, Cutler fue drafteado por los Denver Broncos y para noviembre de ese mismo año ya fue catapultado por su head coach a QB titular; el equipo acusaba un lamentable rendimiento de Jake Plummer y la paciencia de Mike Shanahan se agotó con rapidez. Su primera temporada finalizaría con suerte dispar, sobresaliente en cuanto a registros individuales en su condición de rookie pero floja en cuanto a los Broncos como equipo. La 2007 no varió en cuanto a los resultados de la franquícia pero, las reiteradas buenas actuaciones de Jay le pusieron en vanguardia de todos los observadores que analizaron el grupito de nuevos QB's que estaban surgiendo de tal manera que muchos le consideraban un firme sucesor a los grandes, poca cosa!. El año 2008 fue una fotocopia exacta del año anterior; excelentes actuaciones de Cutler y derrotas de aquellas que hacían más daño en lo psicológico que en lo deportivo pero que para los Denver Broncos pesaban de tal forma que arrastraban sus efectos más lejos de lo debido; resultado final: nuevo fiasco deportivo.

Con esta desazón llegó el cataclismo: los Broncos decidieron prescindir de Shanahan y contratar al jovencísimo Josh McDanields y lo siguiente que se supo fue un rumor de prensa según el cual la franquícia pensaba en transferir a Cutler para hacerse con Matt Cassel, QB que había suplido con orgullo la baja de Tom Brady en los New England Patriots precisamente durante la etapa de Josh en Boston. Enfados, egos mancillados y malestares que culminaron para los de Denver con la salida de Jay con destino Chicago -más otras compensaciones- y la llegada del QB de esa ciudad, Kyle Orton.

Kyle Orton llegó al deporte profesional en una situación parecida a la que ha tenido que enfrentar recientemente el QB #1 del Draft 2010, Sam Bradford, dejando atrás miedos y desconfianzas tras superar alguna lesión. Pasa a engrosar las filas de los Chicago Bears con tan buena estrella que salta a la titularidad aprovechando que el mítico Rex Grossman cae lesionado en pretemporada. Orton lleva como rookie a su equipo hasta los playoffs pero en una de las decisiones más controvertidas de su carrera, Lovie Smith, decidió sentar a Orton para devolver el timón a Grossman. La consecuencia directa -o indirecta, quien sabe, ¿verdad?- de ello fue la derrota de los Bears ante los Carolina Panthers. Pero en el frío mundo del deporte profesional ni vale ni tiene porqué tener un espacio los motivos sentimentales y Orton, pese a conducir a los Bears hasta donde llegaron, registró uno de los QB ratings más pobres de la década [59,7]. En estas condiciones no fue nada extraño ver como la franquícia de Chicago contrató a un QB veterano, Brian Griese, devolviendo a Orton a su natural posición de tercer quarterback. 2007 y 2008 pasaron para Kyle en mitad de una lucha continua, deportivamente hablando, contra Grossman y, principalmente, contra Smith con el único objetivo de convencerlo que podía ser el QB que el equipo necesitaba. 



Y justo cuando ello sucedió, en plena temporada 2008, los dueños de la franquícia decidieron al finalizar la regular season que necesitaban aspirar a un nuevo QB que ofreciera mayores garantías. Así el trueque se realizó y dos aviones se cruzaron en el aire con destinos opuestos: un mediocre Kyle Orton volaba hacia Denver mientras que un brillante Jay Cutler hacia lo propio con los ojos puestos en Chicago.

Y, ¿cual ha sido el resultado de todo ello?. Bastante significativo, me atrevería a decir:


















Casualidades de la vida, o no, lo cierto es que el mediocre Kyle Orton ha vivido, al frente de los Broncos, una temporada magnífica marcando su mejor QB rating desde que es profesional [86,8]. En cambio, la suerte, la hacienda y la fortuna de Jay Cutler han sucumbido en la ciudad del Soldier Field; su rendimiento ha disminuído notoriamente cayendo hasta un [76,8]. La expectación de este año también residirá en ver si la temporada 2009-2010 solo fue un percance en la carrera de estos dos jóvenes o si apunta a una tendencia que va a prolongarse.

En cualquier caso señores, yo no los perdería de vista!.

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